La dificultad para acceder a una práctica profesional sigue siendo una de las principales barreras para miles de estudiantes técnico-profesionales en Chile. En Salfa buscamos aportar activamente a cerrar esa brecha mediante alianzas con liceos, institutos y programas de formación vinculados al mundo laboral.
La educación técnico-profesional cumple un rol clave en el desarrollo de distintos sectores productivos del país. Sin embargo, miles de estudiantes todavía enfrentan la dificultad de encontrar un espacio donde realizar su práctica profesional. En ese contexto, en Salfa impulsamos la formación técnico-profesional abriendo más espacios para jóvenes en práctica, entendiendo que la conexión entre educación y experiencia laboral concreta es fundamental para fortalecer la empleabilidad futura y el desarrollo de nuevos talentos.
Actualmente participamos activamente en el pilar Educación de la iniciativa Empresas por Chile, que busca movilizar al sector privado en torno a desafíos sociales prioritarios. En el caso de la educación técnico-profesional, el foco está puesto en reducir la brecha entre formación y empleabilidad, promoviendo más y mejores oportunidades de práctica para estudiantes que hoy ven interrumpido su proceso educativo por falta de cupos.
Vinculación temprana con el mundo laboral
Como parte de este trabajo, mantenemos convenios con más de 30 instituciones educativas y vínculos con 13 liceos técnico-profesionales a lo largo del país, ofreciendo espacios de práctica en áreas como mecánica, administración y servicios técnicos.
Solo durante 2025, más de 400 jóvenes realizaron su práctica profesional en distintas dependencias de Salfa, accediendo a experiencia laboral en instalaciones operativas de alto estándar y pudiendo completar una etapa fundamental de su formación.
Parte importante de esta labor se desarrolla a través del programa Cauce, iniciativa impulsada junto a actores del mundo educativo que permite a estudiantes complementar su formación directamente dentro de la empresa, combinando aprendizaje técnico, experiencia práctica y acompañamiento formativo.
“La brecha de prácticas es un problema estructural que impacta directamente la trayectoria de miles de jóvenes. Como empresa, entendemos que abrir espacios de formación no es solo una necesidad para la industria, sino también una responsabilidad con el entorno y con las futuras generaciones de técnicos y profesionales”, señala Macarena Albornoz, gerente de Personas de Salfa.
Este enfoque forma parte de una estrategia de largo plazo orientada a conectar desarrollo de talento, empleabilidad juvenil y compromiso social, integrando a la empresa en etapas tempranas del proceso formativo.
El rol de las empresas en la formación técnico-profesional
La experiencia de estas iniciativas refuerza el papel que hoy pueden desempeñar las empresas en el fortalecimiento de la educación técnico-profesional, especialmente en un escenario donde la colaboración entre el sistema educativo y el sector productivo se vuelve cada vez más relevante.
En Salfa creemos que generar oportunidades reales de aprendizaje práctico no solo beneficia a los estudiantes, sino que también contribuye a construir una industria más preparada, especializada y conectada con los desafíos futuros del país.